Senadores de Morena deslindan postura sobre el regreso de Rocha Moya
Legisladores de Morena califican el retorno del gobernador de Sinaloa como una decisión estrictamente personal y ajena a la línea partidista.

La bancada de Morena en el Senado de la República fijó este sábado su postura respecto al regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, luego de concluir el periodo de licencia que había solicitado previamente. Los legisladores del partido oficialista subrayaron que tanto la solicitud de licencia como la reincorporación al cargo corresponden a un ejercicio individual y personal del mandatario estatal, desvinculando dicha decisión de una instrucción o línea política centralizada por parte de la fracción parlamentaria.
Durante los posicionamientos emitidos este 22 de agosto, los representantes morenistas enfatizaron que el actuar de Rocha Moya se inscribe en el marco de sus facultades legales y constitucionales al frente del Ejecutivo local. Según fuentes cercanas a la coordinación parlamentaria, el grupo mayoritario busca mantener una postura de respeto a la autonomía de las entidades federativas, evitando que las decisiones administrativas de los gobernadores sean interpretadas como posturas institucionales del Senado.
El regreso de Rocha Moya ha generado diversas reacciones en el ámbito político nacional, ante lo cual los senadores de Morena insistieron en que el proceso de separación y retorno al cargo es un trámite que compete exclusivamente a la relación entre el gobernador y el Congreso del Estado de Sinaloa. La bancada reiteró que su enfoque legislativo permanece centrado en la agenda de reformas constitucionales y el seguimiento a los programas de bienestar federales, dejando la política interna de los estados bajo la responsabilidad de los gobernantes en funciones.
Finalmente, la dirigencia parlamentaria señaló que el partido mantendrá un seguimiento puntual del panorama político en las entidades para asegurar la estabilidad durante el ejercicio de gobierno. Los senadores descartaron que el caso específico del mandatario sinaloense represente una ruptura o conflicto con la dirigencia nacional, reafirmando que cada gobernador tiene la libertad de gestionar su calendario de actividades y ausencias bajo los términos previstos en la ley local vigente.


