Reflexiones sobre el uso del VAR tras la conclusión del mundial
Jorge Alcocer V. analiza el impacto tecnológico en el arbitraje y cuestiona la discrecionalidad en las revisiones del VAR durante el torneo.

Al concluir la reciente justa mundialista, el balance sobre la implementación del Video Assistant Referee (VAR) arroja interrogantes profundas sobre la transparencia en el campo. Jorge Alcocer V. señala que, lejos de erradicar la polémica, la herramienta tecnológica ha derivado en una interpretación sujeta a la voluntad unilateral de los silbantes, transformando decisiones técnicas en juicios de valor personal.
El punto crítico, según la perspectiva de Alcocer V., radica en la autonomía con la que los árbitros utilizan la tecnología para validar decisiones controversiales. La preocupación central es que el VAR sea empleado como un escudo para proteger criterios subjetivos, en lugar de funcionar como un mecanismo objetivo de corrección de errores manifiestos que aseguren la justicia deportiva para todos los equipos.
Durante el torneo, se observó que la intervención del videoarbitraje fue inconsistente en momentos decisivos. Este fenómeno ha generado un debate sobre si la tecnología está cumpliendo su propósito original o si, por el contrario, ha otorgado a los oficiales de campo un poder desmedido que dificulta la fiscalización externa de sus actuaciones durante los encuentros internacionales.
El análisis también destaca que la falta de criterios claros para llamar a revisión genera incertidumbre tanto en los jugadores como en los aficionados. La propuesta que surge de este balance es la necesidad de estandarizar los protocolos de consulta, limitando la injerencia subjetiva del árbitro central cuando la evidencia en video es clara para el equipo de cabina.
Finalmente, el balance sugiere que el futbol debe buscar un equilibrio donde la tecnología sea un facilitador y no un protagonista que sustituya la esencia del juego. El debate queda abierto para que las autoridades deportivas internacionales reconsideren el papel del VAR, priorizando la claridad operativa para evitar que la discrecionalidad continúe opacando el desempeño de los deportistas en el terreno de juego.


