Persiste el deterioro vial y los baches en calles de la CDMX
Conductores y transeúntes enfrentan diariamente el desgaste de la infraestructura asfáltica en diversas alcaldías de la capital mexicana.

La infraestructura vial de la Ciudad de México atraviesa una crisis de mantenimiento que afecta la movilidad diaria de miles de ciudadanos. En diversas alcaldías, los automovilistas reportan una proliferación de baches y grietas profundas que, además de ralentizar el tránsito, representan un riesgo constante para la integridad de los vehículos y la seguridad de los peatones.
Vecinos de zonas como Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón han señalado que el deterioro se agudiza tras las temporadas de lluvias. El pavimento, desgastado por el uso intensivo y la falta de rehabilitación estructural, se desprende con facilidad, dejando profundos huecos que los conductores intentan esquivar, provocando frecuentemente conflictos viales y accidentes menores.
Aunque las autoridades capitalinas han implementado programas periódicos de bacheo para atender las denuncias ciudadanas, la solución suele ser temporal. La constante demanda de reparaciones supera la capacidad de respuesta inmediata de las cuadrillas de servicios urbanos, lo que genera un ciclo de deterioro donde los parches aplicados se desgastan en semanas debido a la calidad de los materiales y la carga vehicular.
Expertos en urbanismo han sugerido que la solución de fondo requiere una intervención mayor que trascienda el bacheo superficial. Se propone la sustitución de carpetas asfálticas completas en las avenidas con mayor flujo de transporte pesado, así como la implementación de sistemas de drenaje pluvial más eficientes para evitar que el agua estancada erosione el suelo de rodamiento.
Por el momento, los ciudadanos continúan realizando reportes a través de los sistemas de atención ciudadana de la capital. La exigencia social se centra en obtener intervenciones duraderas y una planeación presupuestal que priorice la rehabilitación de las vialidades secundarias, las cuales, a menudo, quedan en el olvido frente a las obras de mayor visibilidad en las zonas centrales de la metrópoli.


