jueves, 17 de septiembre de 2026
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México

La teoría de Elinor Ostrom aplicada al desarrollo de inteligencia artificial

El modelo de gobernanza colectiva de Elinor Ostrom cobra relevancia ante los retos actuales de gestión de datos y recursos digitales comunes.

Redacción El Análisis
Foto: eleconomista.com.mx

La gestión de recursos digitales y modelos de inteligencia artificial enfrenta desafíos similares a los analizados por la economista Elinor Ostrom, quien fue la primera mujer en recibir el Premio Nobel de Economía. Su trabajo se centró en cómo las comunidades pueden gestionar recursos compartidos sin recurrir a la privatización absoluta o a la intervención estatal centralizada, un concepto fundamental para entender la llamada tragedia de los comunes.

En la actualidad, el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial plantea un dilema sobre quién posee y cómo se regulan los datos que alimentan a los grandes modelos de lenguaje. Investigadores y especialistas en ética digital en México sugieren que aplicar las lecciones de Ostrom podría ofrecer una alternativa para evitar el agotamiento de estos activos digitales y garantizar un acceso equitativo para instituciones públicas y privadas.

La tragedia de los comunes ocurre cuando individuos, actuando de manera independiente y racional, agotan un recurso compartido en detrimento del grupo. Ante el auge de estas tecnologías, las secretarías de Estado como la Secretaría de Economía y organismos como el CONAHCYT han comenzado a debatir la creación de marcos normativos que fomenten la cooperación en lugar de la explotación exclusiva de los datos.

El enfoque de Ostrom propone que, a través de reglas claras y mecanismos de monitoreo local, es posible preservar los recursos a largo plazo. En el contexto mexicano, esto implica fortalecer la gobernanza de los datos públicos y fomentar una colaboración abierta entre universidades como la UNAM, el IPN y el sector tecnológico nacional para asegurar que la inteligencia artificial beneficie al interés general.

Si bien no existe una solución única, los expertos coinciden en que la autogestión y la transparencia son pilares esenciales. El reto para las instituciones mexicanas será implementar estas estructuras de cooperación que permitan un desarrollo tecnológico sostenible, protegiendo los datos como un patrimonio de conocimiento compartido por la sociedad.

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