Federaciones de Norteamérica cuestionan el liderazgo de Gianni Infantino en la FIFA
Las federaciones de Estados Unidos y Canadá se sumaron a una postura crítica contra la gestión de la FIFA, marcando una fractura diplomática antes de la conclusión del Mundial 2026.

Este lunes, las federaciones de fútbol de Estados Unidos y Canadá formalizaron su adhesión a una declaración conjunta que cuestiona la actual dirección administrativa de la FIFA bajo el mando de Gianni Infantino. El pronunciamiento, que ha generado tensiones en los círculos deportivos internacionales, surge en un momento crítico del calendario futbolístico, apenas días después de la clausura de la Copa del Mundo 2026. Los organismos consideran necesario revisar los mecanismos de gobernanza para garantizar mayor transparencia en la toma de decisiones globales.
La postura de los anfitriones norteamericanos se enfoca en la búsqueda de una estructura más descentralizada y participativa, argumentando que las decisiones recientes han ignorado las preocupaciones expresadas por diversas asociaciones nacionales. Aunque la declaración no menciona acciones directas para remover a la cúpula, sí establece una hoja de ruta para exigir reformas profundas en los estatutos internos del organismo. Esta iniciativa busca que las federaciones locales tengan un peso mayor en los procesos de fiscalización y rendición de cuentas.
Desde la perspectiva de los directivos implicados, el objetivo es alinear las operaciones de la FIFA con los estándares de integridad exigidos por los patrocinadores y las instituciones deportivas internacionales. La falta de consenso sobre la implementación de nuevas políticas de comercialización ha sido, según fuentes allegadas, uno de los factores detonantes de este distanciamiento. Se espera que en las próximas semanas se integren otros países a este bloque crítico, ampliando el debate sobre el futuro de la organización.
Por el momento, los representantes de la FIFA no han emitido una respuesta formal, manteniendo una postura de observación frente a la presión ejercida por sus socios norteamericanos. Mientras tanto, las delegaciones involucradas han reiterado su compromiso con el desarrollo del deporte, subrayando que su intención no es desestabilizar el ecosistema futbolístico, sino fomentar una modernización institucional necesaria. La comunidad deportiva internacional mantiene una expectativa alta sobre cómo evolucionará este conflicto diplomático en los meses venideros.


