FDA eleva a Clase I retiro de arándanos congelados importados de Chile
La autoridad sanitaria estadounidense clasificó como riesgo grave el retiro de frutos rojos distribuidos por la cadena Publix tras detectar contaminación por E. coli.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos ha elevado a Clase I el retiro del mercado de arándanos congelados provenientes de Chile, debido a la detección de la bacteria E. coli. Esta categoría de retiro se aplica únicamente cuando existe una probabilidad razonable de que el consumo del producto cause consecuencias adversas graves para la salud o incluso la muerte del consumidor. La mercancía implicada en esta alerta fue procesada por la empresa chilena Frutas y Hortalizas del Sur y su distribución comercial se concentró principalmente en los establecimientos de la cadena de supermercados Publix.
La medida de seguridad se tomó tras realizar análisis de laboratorio que confirmaron la presencia de patógenos en lotes específicos de la fruta congelada. Aunque la distribución principal se localizó en Estados Unidos, las autoridades sanitarias mantienen comunicación con organismos internacionales para asegurar que los productos afectados sean retirados de los anaqueles a la brevedad. La empresa responsable ha iniciado los protocolos necesarios para recuperar los artículos vendidos y evitar que más consumidores los ingieran.
Especialistas en seguridad alimentaria advierten que la E. coli es una bacteria que puede provocar cuadros clínicos severos, caracterizados por síntomas gastrointestinales intensos que requieren atención médica inmediata. El retiro Clase I es el nivel más alto de urgencia que maneja la FDA, lo que obliga a la cadena comercial a notificar a todos los clientes que adquirieron el producto para prevenir posibles brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Hasta el momento, los esfuerzos se centran en la trazabilidad de los productos distribuidos para determinar el alcance total del lote contaminado. Se recomienda a los consumidores verificar las etiquetas de cualquier empaque de arándanos congelados de origen chileno que tengan en casa y, en caso de duda sobre la procedencia o el lote, desechar el contenido inmediatamente sin ingerirlo, siguiendo las instrucciones de manejo de residuos para evitar la contaminación cruzada en el hogar.


