Alertan riesgos de ciberseguridad y privacidad en el uso de anteojos inteligentes
La fundación Mozilla advierte que los anteojos inteligentes facilitan la vigilancia no autorizada y comprometen la información financiera y personal de los usuarios en México.

El auge de los dispositivos vestibles, específicamente los anteojos inteligentes equipados con cámaras y sensores, ha generado una creciente preocupación en materia de ciberseguridad. Diversos análisis de la fundación Mozilla señalan que estos equipos facilitan la vigilancia no autorizada en espacios públicos, vulnerando la privacidad de terceros que son captados sin su consentimiento explícito.
El riesgo principal radica en la recopilación masiva de datos biométricos y personales, los cuales pueden ser almacenados en servidores externos con medidas de seguridad insuficientes. Según las advertencias técnicas, esta situación pone en peligro la información financiera de los usuarios, quienes suelen vincular sus métodos de pago directamente a las aplicaciones que gestionan estos dispositivos de realidad aumentada.
En el contexto mexicano, la protección de estos datos se rige bajo la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. Sin embargo, especialistas en tecnología sugieren que la legislación actual enfrenta retos significativos para regular la captura de imágenes y video en entornos urbanos mediante dispositivos de uso cotidiano, lo que dificulta la intervención de autoridades como el INAI ante posibles abusos.
Ante este panorama, los expertos recomiendan a los consumidores verificar los permisos de privacidad antes de adquirir este tipo de tecnología. Es fundamental que los usuarios revisen qué información se comparte con terceros y si existen mecanismos para deshabilitar las funciones de grabación cuando se encuentran en áreas sensibles o privadas.
Finalmente, se espera que las autoridades mexicanas evalúen estándares más estrictos sobre la transparencia en el procesamiento de datos de dispositivos de consumo. La vigilancia de la seguridad digital será un tema prioritario para las dependencias encargadas de la protección al consumidor en los próximos meses, buscando equilibrar la innovación tecnológica con el derecho fundamental a la privacidad de los ciudadanos.


